Mitos que se derrumban, es el caso de Jason “Tyson” kidd, el boxeador Tyson mordió la oreja de Evander Holyfield, descalificándole de por vida en las reglas boxísticas, donde está permitido dar ostias a “tutiplen” .
Del mismo modo el basquetbolista (menudo palabro), el añejo Jason Kidd , hasta ayer un ídolo para mi, dejó de serlo por el exceso y profusión en su falta ¿flagrante? y algo más, al joven Jeremy Lin.
El ostión, al jugador que se te escapa, hazlo de frente y yendo al balón (aunque llegues tarde), porque siempre habrá un árbitro para juzgar la falta y amedrentaras al contrario.
Jason “” Kidd,........ con todos mis respetos, lo que no puedes es ensañarte, cual putillla de “the titty twister” (el puticlub de, Abierto hasta el amanecer de Tarantino) y transformarte en una vampira , histérica y envidiosa de la edad y la luz que tiene Jeremy Lin y agarrarlo por los pelos.
¿a que viene eso? Jason









